
He comprado un coche de segunda mano y tiene averías, ¿qué puedo hacer?
Hoy nos han hecho esta consulta en el despacho:
«Hace dos meses compré un coche de segunda mano y ahora ha empezado a darme problemas. Lo he llevado al taller y me dicen que la reparación va a ser bastante cara. Cuando compré el coche nadie me habló de esta avería. ¿Puedo reclamar al vendedor?»
Comprar un coche usado siempre implica asumir cierto desgaste por el paso del tiempo y los kilómetros recorridos.
Pero una cosa es el desgaste normal de un vehículo de segunda mano y otra muy diferente descubrir poco después de comprarlo una avería importante que ya existía cuando se realizó la venta.
En estos casos, sí puede existir la posibilidad de reclamar al vendedor.
Pero antes debemos saber algo fundamental: ¿compraste el coche a un profesional o a un particular?
¿Qué puedo hacer si compré el coche a un concesionario o compraventa?
Si has comprado el vehículo como consumidor a un concesionario, compraventa u otro profesional, tienes una protección específica como consumidor.
El vendedor responde de las faltas de conformidad que existieran cuando se entregó el vehículo y se manifiesten dentro del plazo legal.
En los bienes de segunda mano, vendedor y comprador pueden acordar un plazo de responsabilidad inferior al general, pero nunca puede ser inferior a un año desde la entrega.
Por tanto, que un coche sea usado no significa que el concesionario pueda venderlo sin ninguna responsabilidad por los problemas que presente posteriormente.
¿Todos los problemas del coche están cubiertos?
No.
Comprar un vehículo con diez años y 180.000 kilómetros no es lo mismo que comprar uno prácticamente nuevo.
El estado del vehículo, su antigüedad, kilometraje, precio y las condiciones en las que fue vendido son importantes para determinar qué puede considerarse razonablemente exigible.
Un elemento sometido al desgaste normal puede encontrarse al final de su vida útil sin que eso implique necesariamente que el vendedor deba hacerse responsable.
La situación es diferente cuando aparece una avería que revela que el vehículo no se encontraba en las condiciones que cabía esperar o que el problema ya existía cuando fue entregado.
Por eso cada avería debe analizarse individualmente.
¿Qué ocurre si compré el coche a un particular?
Aquí las reglas son diferentes.
Cuando tanto comprador como vendedor actúan como particulares, no se aplica la garantía de consumo de la misma forma que cuando compramos el vehículo a una empresa.
Sin embargo, esto no significa que el comprador quede completamente desprotegido.
El Código Civil establece la responsabilidad del vendedor por determinados defectos ocultos, conocidos habitualmente como vicios ocultos.
Para poder reclamar, no basta con que el coche se averíe después de comprarlo.
El defecto debe reunir determinadas características.
¿Qué es un vicio oculto en un coche?
De forma sencilla, hablamos de un defecto que ya existía cuando compraste el vehículo pero que no era fácilmente apreciable en el momento de la compra.
Además, debe tener suficiente importancia.
El Código Civil contempla aquellos defectos que hacen que el bien resulte impropio para el uso al que está destinado o que disminuyan de tal forma ese uso que, de haberlos conocido, el comprador no habría adquirido el vehículo o habría pagado menos por él.
Imaginemos que compras un coche aparentemente en buen estado y pocas semanas después aparece una avería grave de motor.
Un informe técnico determina que el problema venía desarrollándose desde antes de la compraventa.
Nos encontraríamos ante una situación muy diferente a la de una pieza de desgaste que simplemente necesita ser sustituida después de varios años de utilización.
El vendedor dice que no sabía que existía la avería, ¿puedo reclamar?
Puede ser posible.
En las compraventas entre particulares, el Código Civil establece que el vendedor responde de los vicios o defectos ocultos aunque los desconociera, con las excepciones previstas legalmente.
Por tanto, la respuesta «yo tampoco sabía que estaba averiado» no elimina automáticamente cualquier posible responsabilidad.
Otra cuestión diferente es que pueda demostrarse que realmente existía un defecto oculto en el momento de la compraventa.
Y aquí las pruebas adquieren una importancia fundamental.
¿Cómo puedo demostrar que la avería ya existía?
Volvamos a la consulta que nos han realizado en el despacho.
Nuestro cliente compró el vehículo hace dos meses y ahora aparece una avería importante.
Lo primero que necesitamos saber es qué avería tiene, cuál es su origen y si ese problema ya existía cuando se compró el coche.
Para ello puede resultar fundamental disponer de un diagnóstico del taller y, dependiendo del caso, de un informe pericial.
También debemos conservar toda la documentación relacionada con la compraventa:
- Contrato de compraventa.
- Factura, si existe.
- Anuncio del vehículo.
- Conversaciones con el vendedor.
- Historial de mantenimiento.
- Informes del taller.
- Fotografías o vídeos.
- Justificantes de las reparaciones realizadas.
Un anuncio en el que el vendedor afirmaba, por ejemplo, que el vehículo estaba en «perfecto estado mecánico» puede ser relevante posteriormente si aparece una avería preexistente.
¿Puedo devolver el coche y recuperar mi dinero?
En determinadas circunstancias, sí.
Cuando estamos ante vicios ocultos en una compraventa entre particulares, el Código Civil permite al comprador optar, en los supuestos legalmente previstos, entre desistir del contrato, con la correspondiente restitución, o solicitar una reducción proporcional del precio.
Además, si se demuestra que el vendedor conocía los defectos y no informó de ellos, pueden existir consecuencias adicionales.
Pero no cualquier avería permite devolver automáticamente un vehículo usado.
Hay que estudiar la gravedad del defecto, su origen y las circunstancias de la venta.
¿Puedo pedir que me paguen la reparación?
Dependerá de cómo se haya realizado la compraventa y de la vía jurídica aplicable.
Si compraste el vehículo a un profesional, la normativa de consumidores establece diferentes medidas para poner el bien en conformidad y, cuando concurren los requisitos correspondientes, pueden entrar en juego la reparación, sustitución, reducción del precio o resolución del contrato.
En una compraventa entre particulares, las acciones previstas para los vicios ocultos tienen una regulación diferente.
Por eso es importante no tratar todas las compras de coches usados como si fueran iguales.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar a un particular?
Este punto es especialmente importante.
Las acciones específicas por vicios ocultos reguladas en el Código Civil tienen un plazo de seis meses desde la entrega del vehículo.
Por tanto, si descubres una avería importante poco después de comprar un coche a un particular, no es recomendable esperar meses para ver cómo evoluciona el problema.
Conviene documentar la avería y estudiar cuanto antes si existe fundamento para reclamar.
¿Qué hago antes de reparar el coche?
Siempre que las circunstancias lo permitan, es recomendable documentar correctamente el estado del vehículo antes de realizar una reparación importante.
Si desmontamos y reparamos el coche inmediatamente sin conservar información sobre el defecto original, posteriormente puede resultar más difícil demostrar cuál era el problema y cuál era su origen.
Solicita al taller un diagnóstico por escrito y conserva presupuestos, fotografías, piezas cuando resulte posible y facturas.
Si se prevé una reclamación importante, puede ser conveniente valorar un informe pericial antes de realizar determinadas actuaciones sobre el vehículo.
Entonces, ¿puedo reclamar por las averías de mi coche de segunda mano?
Sí, puede existir derecho a reclamar, pero el hecho de que un coche usado se averíe después de comprarlo no significa automáticamente que el vendedor tenga que hacerse cargo.
Lo primero será determinar quién te vendió el coche, qué avería ha aparecido, cuándo surgió y si el defecto ya existía cuando se produjo la compraventa.
Si compraste el vehículo a un profesional, debemos estudiar tus derechos como consumidor.
Si lo compraste a un particular, habrá que analizar si estamos ante un verdadero vicio oculto y tener muy presente el plazo para reclamar.
Antes de asumir una reparación importante o dar por perdido el dinero, conviene revisar la documentación y determinar si el problema puede ser responsabilidad del vendedor.

